Descompón los grandes proyectos en objetivos más pequeños y manejables. Establece el orden con el que es necesario realizar las tareas en función de su importancia y urgencia. Utiliza las tecnologías y metodologías más adecuadas para optimizar el tiempo y los recursos. Ten en cuenta las limitaciones y los plazos. Mide los progresos realizados e identifica posibles problemas o retrasos, ...
Actividades, fases, objetivos